La industria de las salazones y salsas de pescado constituyó uno de los motores económicos más importantes del Círculo del Estrecho. Sin embargo, más allá de las célebres ánforas destinadas al comercio de estos productos, numerosos recipientes de uso cotidiano permanecen todavía en un segundo plano dentro de la investigación arqueológica. Este libro propone una mirada innovadora a esa realidad a través del estudio de la cerámica común romana vinculada a la actividad haliéutca en el estrecho de Gibraltar, tomando como caso de estudio la ciudad de Iulia Traducta (Algeciras). A partir del análisis de los talleres alfareros y de los contextos arqueológicos procedentes del barrio pesquero-conservero de la ciudad, la obra reconstruye el papel desempeñado por cerámicas comunes como morteros, filtros, cuencos, embudos, ti najas, orzas y otros recipientes en las distintas fases de elaboración, conservación, envasado, transporte y consumo de los productos derivados del mar. El estudio permite adentrarse en la cadena productiva de las factorías de salazones o cetariae y en las actividades coti dianas de quienes trabajaron en ellas, aportando una perspectiva reflexiva en sintonía a los preceptos de la conocida “Arqueología de la Producción”. Asimismo, la investigación profundiza en las técnicas de almacenamiento y comercialización de estos productos, en la circulación de conservas en cerámicas y en las conexiones comerciales que articularon el denominado Círculo del Estrecho. El resultado es una nueva perspectiva sobre la relación entre artesanía, economía y sociedad, que sitúa a la cerámica común como una herramienta fundamental para comprender la explotación de los recursos marinos y la vida coti diana de las comunidades romanas del sur de Hispania.